La ética detrás de mis obras botánicas

La ética detrás de mis obras botánicas

El uso de elementos recolectados no es la base de mi trabajo. La mayoría de los materiales que utilizo, como musgos, líquenes y flores, provienen de proveedores profesionales que trabajan de forma responsable. Considero fundamental no expoliar ni causar un impacto negativo en los ecosistemas, por lo que los elementos que recolecto lo hago bajo criterios éticos.

 

Los panales los recojo únicamente cuando las avispas papeleras los abandonan en invierno (no reutilizan sus nidos de un año para otro). Ocasionalmente, amigos o familiares me han proporcionado algunos que fueron retirados de lugares donde podían representar un riesgo, como casetas de animales o buzones.

 

En cuanto a los pequeños animales, como insectos o caracolas que aparecen en algunos de mis cuadros, todos han sido encontrados sin vida de forma natural. Nunca causaría daño a ningún ser vivo ni compraría sus restos a personas que los explotan. Los animales son seres sintientes que no deberían ser considerados propiedad de nadie. Sueño con un mundo donde se logre la emancipación de los demás animales de la explotación por parte del hombre.

 

No concibo mis cuadros como trofeos, sino como homenajes: una forma de honrar y agradecer su existencia y su belleza. Espero que mis creaciones sean percibidas como una expresión de mi amor y respeto, y no como una cosificación de estos seres. Busco crear obras que honren la vida y despierten en quienes las contemplan una mayor conexión y admiración por la naturaleza.

 

La ética detrás de mis obras botánicas | Lililo